Sentirse Bien

La importancia del chequeo médico anual de la mujer

Mantener la salud física es esencial para disfrutar del día a día y para poder llevar a cabo los proyectos y sueños, por ello es muy importante que de forma rigurosa cada año las mujeres acudan al especialista a realizarse una evaluación para comprobar que todo está en perfecto equilibrio.

El objetivo principal de estas visitas es identificar cualquier condición que ponga en riesgo la salud y tomar las medidas para curarlas o minimizar sus efectos.

Son diversas las áreas que se deben revisar con las pruebas rutinarias, y algunas varían según la edad.
En plena juventud

Los hábitos sanos deben iniciarse temprano, y esta práctica incluye:

  • Presión arterial: a partir de los 18 años es aconsejable que cada dos años se revise porque, por lo general, las mujeres no presentan síntomas de tensión alta. Si la hipertensión no se detecta a tiempo puede ocasionar problemas cardiovasculares y desencadenar patologías más complejas como fallas del riñón o un infarto.
  • Colesterol: al cumplir los 20 años es oportuno hacerse un examen de sangre y verificar los niveles, ya que el colesterol está relacionado con enfermedades cardiacas.
  • Lunares: desde los 20 años los lunares deben ser motivo de atención por ser potencialmente cancerígenos. Cada mes se deben dedicar unos minutos a detectar lunares que tengan forma asimétrica, que presenten un color o borde irregular y cuyo tamaño sea superior a cinco milímetros de diámetro. Se recomienda visitar al dermatólogo cada tres años.
  • Revisión ginecológica: no se ha establecido una edad específica para realizarla por primera vez, pero se aconseja llevarla a cabo cuando se empiece a ser sexualmente activa o en cualquier mujer mayor de 21 años. Este examen debe incluir la inspección y palpación de los senos, la evaluación de la cabeza y cuello para detectar ganglios linfáticos en este último y revisar la tiroides, y la prueba de Papanicolaou para detectar inflamaciones e infecciones en la cérvix, así como el cáncer cervical. Esta visita debe hacerse una vez al año.


A partir de los 35 años

Además de los exámenes previamente descritos, toda mujer a esta edad debería revisar:

  • Tiroides: un descontrol de esta glándula puede causar problemas de peso y fertilidad, alterar el sueño y causar depresión. Es importante vigilarla desde el cumpleaños número 35.
  • Mamografía: es muy útil, combinada con el autoexamen para detectar tempranamente el cáncer de mama. De acuerdo a la Sociedad Americana del Cáncer debe hacerse cada año. Las mujeres con antecedentes familiares deben consultar más temprano.

 

  • Tensión arterial: es recomendable medirla anualmente a partir de los 40 años.
  • Niveles de colesterol y triglicéridos: lo ideal es medirlos regularmente a partir de los 45 años, y antes si fumas, eres diabética, padeces una enfermedad coronaria o tienes antecedentes de enfermedad cardiovascular en la familia.
  • Osteoporosis: los especialistas recomiendan la prueba de densidad ósea (densitometría) a partir de los 40 años.


A los 50 años

Llegada esta edad, los especialistas prestan especial atención a los exámenes de rutina para descartar cáncer de colon y diabetes. No obstante, si cuentas con antecedentes familiares es recomendable iniciar estas evaluaciones más temprano. Si tienes sobrepeso, el colesterol elevado o sufres de tensión alta es ideal monitorear la condición desde joven para prevenir la diabetes.

Luego de la menopausia se recomienda que la revisión ginecológica se lleve a cabo dos veces al año.


¿Sabías que…?

  • El cáncer de cuello uterino es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer venezolana y ocurre mayormente entre los 35 y 44 años.
  • Si te has realizado una histerectomía aún es recomendable que acudas anualmente al ginecólogo.
  • El Virus de Papiloma Humano es considerado como la principal causa de cáncer de cuello uterino.



comparte con nosotros tus comentarios

La importancia del chequeo médico anual de la mujer

Mantener la salud física es esencial para disfrutar del día a día y para poder llevar a cabo los proyectos y sueños, por ello es muy importante que de forma rigurosa cada año las mujeres acudan al especialista a realizarse una evaluación para comprobar que todo está en perfecto equilibrio.

El objetivo principal de estas visitas es identificar cualquier condición que ponga en riesgo la salud y tomar las medidas para curarlas o minimizar sus efectos.

Son diversas las áreas que se deben revisar con las pruebas rutinarias, y algunas varían según la edad.
En plena juventud

Los hábitos sanos deben iniciarse temprano, y esta práctica incluye:

  • Presión arterial: a partir de los 18 años es aconsejable que cada dos años se revise porque, por lo general, las mujeres no presentan síntomas de tensión alta. Si la hipertensión no se detecta a tiempo puede ocasionar problemas cardiovasculares y desencadenar patologías más complejas como fallas del riñón o un infarto.
  • Colesterol: al cumplir los 20 años es oportuno hacerse un examen de sangre y verificar los niveles, ya que el colesterol está relacionado con enfermedades cardiacas.
  • Lunares: desde los 20 años los lunares deben ser motivo de atención por ser potencialmente cancerígenos. Cada mes se deben dedicar unos minutos a detectar lunares que tengan forma asimétrica, que presenten un color o borde irregular y cuyo tamaño sea superior a cinco milímetros de diámetro. Se recomienda visitar al dermatólogo cada tres años.
  • Revisión ginecológica: no se ha establecido una edad específica para realizarla por primera vez, pero se aconseja llevarla a cabo cuando se empiece a ser sexualmente activa o en cualquier mujer mayor de 21 años. Este examen debe incluir la inspección y palpación de los senos, la evaluación de la cabeza y cuello para detectar ganglios linfáticos en este último y revisar la tiroides, y la prueba de Papanicolaou para detectar inflamaciones e infecciones en la cérvix, así como el cáncer cervical. Esta visita debe hacerse una vez al año.


A partir de los 35 años

Además de los exámenes previamente descritos, toda mujer a esta edad debería revisar:

  • Tiroides: un descontrol de esta glándula puede causar problemas de peso y fertilidad, alterar el sueño y causar depresión. Es importante vigilarla desde el cumpleaños número 35.
  • Mamografía: es muy útil, combinada con el autoexamen para detectar tempranamente el cáncer de mama. De acuerdo a la Sociedad Americana del Cáncer debe hacerse cada año. Las mujeres con antecedentes familiares deben consultar más temprano.

 

  • Tensión arterial: es recomendable medirla anualmente a partir de los 40 años.
  • Niveles de colesterol y triglicéridos: lo ideal es medirlos regularmente a partir de los 45 años, y antes si fumas, eres diabética, padeces una enfermedad coronaria o tienes antecedentes de enfermedad cardiovascular en la familia.
  • Osteoporosis: los especialistas recomiendan la prueba de densidad ósea (densitometría) a partir de los 40 años.


A los 50 años

Llegada esta edad, los especialistas prestan especial atención a los exámenes de rutina para descartar cáncer de colon y diabetes. No obstante, si cuentas con antecedentes familiares es recomendable iniciar estas evaluaciones más temprano. Si tienes sobrepeso, el colesterol elevado o sufres de tensión alta es ideal monitorear la condición desde joven para prevenir la diabetes.

Luego de la menopausia se recomienda que la revisión ginecológica se lleve a cabo dos veces al año.


¿Sabías que…?

  • El cáncer de cuello uterino es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer venezolana y ocurre mayormente entre los 35 y 44 años.
  • Si te has realizado una histerectomía aún es recomendable que acudas anualmente al ginecólogo.
  • El Virus de Papiloma Humano es considerado como la principal causa de cáncer de cuello uterino.