Sentirse Bien

Otitis, un problema común en la infancia

Si hay una dolencia que aqueja a los bebés y niños en sus primeros años de vida es la otitis, entendida ésta como una inflamación que se puede presentar, por múltiples causas, en cualquier parte del oído. La más común de ellas es la infección que se origina por procesos gripales o febriles que tienen su foco en la garganta o nariz, debido a que las bacterias y los virus que los ocasionan pueden viajar por la trompa de Eustaquio y alojarse en el oído medio; otras de las razones por las que también se puede desencadenar es por la introducción de objetos puntiagudos en el conducto auditivo o por inmersiones muy largas en la playa o piscina.

Ante la natural incapacidad de los bebés de verbalizar el agudo dolor que produce la otitis, los padres deben estar atentos a algunos síntomas. Los evidentes son la fiebre, movimiento de la cabeza de un lado a otro y que se llevan las manos constantemente a las orejas. El estado anímico también puede ser un indicador, el niño puede notarse decaído o por el contrario inquieto e irritable. En cualquiera de los casos la otitis suele venir acompañada de inapetencia, mal dormir, llanto constante, e inclusive dolor de cabeza, náuseas, vómitos y diarrea.

Ante un cuadro así es preciso acudir cuanto antes al médico. La otitis debe atenderse inmediatamente pues son varias las complicaciones que se producen de no hacerlo; ellas van desde la generación de pus y rompimiento del tímpano, congestión de la trompa de Eustaquio, pérdida de la audición, infección del hueso del oído medio y, aunque rara vez, absceso cerebral.

Los pediatras recomiendan que luego de confirmado el diagnóstico los padres deben iniciar inmediatamente la aplicación del tratamiento con antibióticos y antiinflamatorios. Si el dolor es muy fuerte se indican gotas analgésicas. El tratamiento se prescribe para 7 o 10 días, y se debe cumplir a cabalidad aunque el niño mejore antes de culminarlo, indica la pediatra. “Si los episodios de otitis se repiten más de 3 veces en un periodo de seis meses se deben descartar alergia de base, crecimiento de las adenoides o secuelas de episodios no superados del todo” advierten los especialistas.

Mientras los medicamentos actúan los padres pueden contribuir a mejorar las molestias causada por la otitis colocando al bebé o niño en posición semisentada y administrando calor seco en la zona a través de una manta eléctrica o bolsa de agua caliente.




comparte con nosotros tus comentarios

Otitis, un problema común en la infancia

Si hay una dolencia que aqueja a los bebés y niños en sus primeros años de vida es la otitis, entendida ésta como una inflamación que se puede presentar, por múltiples causas, en cualquier parte del oído. La más común de ellas es la infección que se origina por procesos gripales o febriles que tienen su foco en la garganta o nariz, debido a que las bacterias y los virus que los ocasionan pueden viajar por la trompa de Eustaquio y alojarse en el oído medio; otras de las razones por las que también se puede desencadenar es por la introducción de objetos puntiagudos en el conducto auditivo o por inmersiones muy largas en la playa o piscina.

Ante la natural incapacidad de los bebés de verbalizar el agudo dolor que produce la otitis, los padres deben estar atentos a algunos síntomas. Los evidentes son la fiebre, movimiento de la cabeza de un lado a otro y que se llevan las manos constantemente a las orejas. El estado anímico también puede ser un indicador, el niño puede notarse decaído o por el contrario inquieto e irritable. En cualquiera de los casos la otitis suele venir acompañada de inapetencia, mal dormir, llanto constante, e inclusive dolor de cabeza, náuseas, vómitos y diarrea.

Ante un cuadro así es preciso acudir cuanto antes al médico. La otitis debe atenderse inmediatamente pues son varias las complicaciones que se producen de no hacerlo; ellas van desde la generación de pus y rompimiento del tímpano, congestión de la trompa de Eustaquio, pérdida de la audición, infección del hueso del oído medio y, aunque rara vez, absceso cerebral.

Los pediatras recomiendan que luego de confirmado el diagnóstico los padres deben iniciar inmediatamente la aplicación del tratamiento con antibióticos y antiinflamatorios. Si el dolor es muy fuerte se indican gotas analgésicas. El tratamiento se prescribe para 7 o 10 días, y se debe cumplir a cabalidad aunque el niño mejore antes de culminarlo, indica la pediatra. “Si los episodios de otitis se repiten más de 3 veces en un periodo de seis meses se deben descartar alergia de base, crecimiento de las adenoides o secuelas de episodios no superados del todo” advierten los especialistas.

Mientras los medicamentos actúan los padres pueden contribuir a mejorar las molestias causada por la otitis colocando al bebé o niño en posición semisentada y administrando calor seco en la zona a través de una manta eléctrica o bolsa de agua caliente.