Sentirse Bien

Las consecuencias del sedentarismo

En un mundo cada vez más desarrollado y tecnológicamente avanzado, es posible ver cómo muchas personas van reduciendo progresivamente su esfuerzo físico en la mayoría de sus actividades diarias. Cada vez caminamos menos y utilizamos más el carro o el transporte público, nos quedamos en casa más tiempo frente a la computadora o al televisor, hacemos las diligencias por teléfono o por internet, etc.

¿Cuáles son los efectos de una vida sedentaria?

Si no realizamos alguna actividad física de forma permanente, no
quemamos las grasas que consumimos y, por lo tanto, somos propensos a tener sobrepeso.

Al no mantenernos activos, probablemente nos agotemos con mayor frecuencia y evitemos inconscientemente actividades cotidianas que requieren un mínimo de esfuerzo como subir escaleras, tener relaciones sexuales, levantar objetos, etc. Esto se traduce también en un bajo rendimiento en el ámbito laboral, escolar y hasta personal.

El sedentarismo contribuye al debilitamiento óseo. Al estar inactivos nuestros huesos, pierden fuerza y corren el riesgo de contraer enfermedades como la osteoporosis.

Sin entrenamiento, nuestro corazón pierde su capacidad de contracción, recibe y envía menos sangre y provee menos oxígeno a los músculos y al resto de los órganos de nuestro cuerpo.

¿Cómo evitar la inactividad?

En primer lugar, reconoce que existe un problema y necesitas buscar una solución inmediata. Una vez consciente, te recomendamos lo siguiente:

Realiza ejercicios o caminatas diarias, así sea alrededor de tu cuadra. Estira tus músculos y haz respiraciones profundas. Sé persistente y conviértelo en un hábito.

Usa las escaleras en vez del ascensor, camina siempre que puedas y trata de no usar el carro cuando no sea necesario. 

Reduce el tiempo que pasas frente al televisor y la computadora. Planifica esta actividad para un período específico de tiempo al día y cúmplelo.

Organiza salidas con tus amigos y familiares a lugares que inviten a disfrutar de la naturaleza.




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Las consecuencias del sedentarismo

En un mundo cada vez más desarrollado y tecnológicamente avanzado, es posible ver cómo muchas personas van reduciendo progresivamente su esfuerzo físico en la mayoría de sus actividades diarias. Cada vez caminamos menos y utilizamos más el carro o el transporte público, nos quedamos en casa más tiempo frente a la computadora o al televisor, hacemos las diligencias por teléfono o por internet, etc.

¿Cuáles son los efectos de una vida sedentaria?

Si no realizamos alguna actividad física de forma permanente, no
quemamos las grasas que consumimos y, por lo tanto, somos propensos a tener sobrepeso.

Al no mantenernos activos, probablemente nos agotemos con mayor frecuencia y evitemos inconscientemente actividades cotidianas que requieren un mínimo de esfuerzo como subir escaleras, tener relaciones sexuales, levantar objetos, etc. Esto se traduce también en un bajo rendimiento en el ámbito laboral, escolar y hasta personal.

El sedentarismo contribuye al debilitamiento óseo. Al estar inactivos nuestros huesos, pierden fuerza y corren el riesgo de contraer enfermedades como la osteoporosis.

Sin entrenamiento, nuestro corazón pierde su capacidad de contracción, recibe y envía menos sangre y provee menos oxígeno a los músculos y al resto de los órganos de nuestro cuerpo.

¿Cómo evitar la inactividad?

En primer lugar, reconoce que existe un problema y necesitas buscar una solución inmediata. Una vez consciente, te recomendamos lo siguiente:

Realiza ejercicios o caminatas diarias, así sea alrededor de tu cuadra. Estira tus músculos y haz respiraciones profundas. Sé persistente y conviértelo en un hábito.

Usa las escaleras en vez del ascensor, camina siempre que puedas y trata de no usar el carro cuando no sea necesario. 

Reduce el tiempo que pasas frente al televisor y la computadora. Planifica esta actividad para un período específico de tiempo al día y cúmplelo.

Organiza salidas con tus amigos y familiares a lugares que inviten a disfrutar de la naturaleza.