Sentirse Bien

Vértigo, conoce lo que esconde este molesto síntoma

El vértigo es la sensación de inestabilidad y de que los objetos presentes están girando en relación al cuerpo. Se trata de uno de los motivos de consulta al otorrinolaringólogo más frecuente en personas de cualquier edad, quienes acuden urgidos por la necesidad de liberarse de los incómodos síntomas que les impiden llevar una vida normal.

Entre éstos se cuentan desorientación, vómitos, náuseas, sudoración excesiva y movimiento anormal de los ojos. En ocasiones se puede presentar también pérdida de la audición, dificultad para hablar y/o caminar, zumbidos en los oídos, debilidad y bajos niveles de conciencia.

Las molestias pueden durar desde unos pocos minutos hasta horas, y ser constantes o episódicos. Por lo general, las desencadena un movimiento o un cambio de postura. Aunque los casos de vértigo, en su mayoría, no son causados por enfermedades graves, es recomendable que se acuda a un especialista si se presenta alguno de los síntomas mencionados.

¿Qué lo causa?

Problemas en el cerebro o en el oído interno suelen ser las causas del vértigo. El sitio web emedicinehealth segmenta las causas en tres grupos:

  • Vértigo posicional paroxístico benigno (BPPV): es la más forma más común de vértigo y se caracteriza por la sensación de movimiento, producto de repentinos movimientos de cabeza en cierta dirección. No suele ser serio y puede ser fácilmente tratado.

 

  • Laberintitis o neuritis vestibular: consiste en la inflamación del oído interno, y está asociada a la pérdida de la capacidad auditiva. Habitualmente lo desencadena una infección viral o bacteriana en esa parte del oído.

 

  • Enfermedad de Ménière: la componen tres síntomas básicos como lo son el vértigo, zumbido en los oídos y la pérdida de la audición.

El origen también puede estar en las migrañas, tumores como el neurinoma del acústico, golpes en la cabeza, heridas en el cuello y en la esclerosis múltiple.

¿Existe algún tratamiento?

Señala la página oficial de la Clínica de la Universidad de Navarra, España, que existen diversos fármacos que los médicos suelen indicar dependiendo de la causa del vértigo. Si existe infección del oído medio se administra antiobióticos; con la enfermedad de Ménière se recomienda una dieta baja en sal y diuréticos; y cuando se halla un agujero en el oído interno se aconseja una intervención quirúrgica. No obstante, señala esta misma fuente, que el especialista debe lograr antes un diagnóstico acertado porque, de lo contrario, el tratamiento sólo mejorará los síntomas y enmascarará la causa.

Existen, además, dos terapias que pueden mejorar esta condición:

  • La rehabilitación vestibular: consiste en ejercicios dirigidos y especialmente diseñados para cada caso específico, que buscan eliminar o disminuir los síntomas de mareos, estabilizar el control de la postura y del equilibrio, así como la adaptación para estabilizar también el sistema visual-motor.
  • La maniobra de reposicionamiento de partículas: la cual se basa en la idea de que el vértigo lo ocasiona el desplazamiento de diminutas piedras del oído interno por todo el sistema vestibular. Los ejercicios buscan colocar dichas piedras en su posición original.

El especialista es quien tendrá la última palabra y definirá el tratamiento, de acuerdo a las características individuales de cada caso.




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Vértigo, conoce lo que esconde este molesto síntoma

El vértigo es la sensación de inestabilidad y de que los objetos presentes están girando en relación al cuerpo. Se trata de uno de los motivos de consulta al otorrinolaringólogo más frecuente en personas de cualquier edad, quienes acuden urgidos por la necesidad de liberarse de los incómodos síntomas que les impiden llevar una vida normal.

Entre éstos se cuentan desorientación, vómitos, náuseas, sudoración excesiva y movimiento anormal de los ojos. En ocasiones se puede presentar también pérdida de la audición, dificultad para hablar y/o caminar, zumbidos en los oídos, debilidad y bajos niveles de conciencia.

Las molestias pueden durar desde unos pocos minutos hasta horas, y ser constantes o episódicos. Por lo general, las desencadena un movimiento o un cambio de postura. Aunque los casos de vértigo, en su mayoría, no son causados por enfermedades graves, es recomendable que se acuda a un especialista si se presenta alguno de los síntomas mencionados.

¿Qué lo causa?

Problemas en el cerebro o en el oído interno suelen ser las causas del vértigo. El sitio web emedicinehealth segmenta las causas en tres grupos:

  • Vértigo posicional paroxístico benigno (BPPV): es la más forma más común de vértigo y se caracteriza por la sensación de movimiento, producto de repentinos movimientos de cabeza en cierta dirección. No suele ser serio y puede ser fácilmente tratado.

 

  • Laberintitis o neuritis vestibular: consiste en la inflamación del oído interno, y está asociada a la pérdida de la capacidad auditiva. Habitualmente lo desencadena una infección viral o bacteriana en esa parte del oído.

 

  • Enfermedad de Ménière: la componen tres síntomas básicos como lo son el vértigo, zumbido en los oídos y la pérdida de la audición.

El origen también puede estar en las migrañas, tumores como el neurinoma del acústico, golpes en la cabeza, heridas en el cuello y en la esclerosis múltiple.

¿Existe algún tratamiento?

Señala la página oficial de la Clínica de la Universidad de Navarra, España, que existen diversos fármacos que los médicos suelen indicar dependiendo de la causa del vértigo. Si existe infección del oído medio se administra antiobióticos; con la enfermedad de Ménière se recomienda una dieta baja en sal y diuréticos; y cuando se halla un agujero en el oído interno se aconseja una intervención quirúrgica. No obstante, señala esta misma fuente, que el especialista debe lograr antes un diagnóstico acertado porque, de lo contrario, el tratamiento sólo mejorará los síntomas y enmascarará la causa.

Existen, además, dos terapias que pueden mejorar esta condición:

  • La rehabilitación vestibular: consiste en ejercicios dirigidos y especialmente diseñados para cada caso específico, que buscan eliminar o disminuir los síntomas de mareos, estabilizar el control de la postura y del equilibrio, así como la adaptación para estabilizar también el sistema visual-motor.
  • La maniobra de reposicionamiento de partículas: la cual se basa en la idea de que el vértigo lo ocasiona el desplazamiento de diminutas piedras del oído interno por todo el sistema vestibular. Los ejercicios buscan colocar dichas piedras en su posición original.

El especialista es quien tendrá la última palabra y definirá el tratamiento, de acuerdo a las características individuales de cada caso.